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La telemedicina ya no es suficiente: el próximo desafío es acompañar al paciente

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La telemedicina ya no es suficiente: el próximo desafío es acompañar al paciente

Durante años, uno de los grandes desafíos de la salud digital fue demostrar que una consulta médica también podía resolverse de manera remota. Hoy esa conversación cambió.

La telemedicina ya forma parte del ecosistema de salud y los pacientes han aprendido a utilizarla. Pero el siguiente desafío es más complejo: ¿cómo hacer que la tecnología no solo responda cuando aparece un problema de salud, sino que ayude a evitar que ese problema avance?

Esa fue una de las principales reflexiones que compartió Jessica Rodas, durante un reciente webinar sobre innovación, prevención y acceso a la salud.

Mediclic lleva más de 10 años trabajando en salud digital y comenzó desarrollando soluciones de telemedicina incluso antes de que la pandemia acelerara su adopción.

Esa experiencia permitió identificar un cambio relevante: dar acceso rápido a una consulta es fundamental, pero por sí solo no resuelve todo el journey de salud de una persona.

Del acceso a la continuidad

La telemedicina resolvió una de las principales barreras del sistema tradicional: poder acceder a atención médica sin necesidad de desplazarse.

En Mediclic, los pacientes pueden acceder a atención en menos de cinco minutos y a más de 25 especialidades.

Sin embargo, la experiencia también mostró algo importante. Las personas suelen recurrir a la telemedicina cuando ya existe una necesidad concreta o un problema agudo. Una vez que comprueban que la atención remota puede resolver su necesidad, tienden a volver a utilizarla.

Pero la pregunta que viene después es distinta: ¿Podemos utilizar ese mismo ecosistema digital para intervenir antes?

El desafío deja entonces de ser únicamente facilitar una consulta y pasa a ser construir continuidad: conectar información, seguimiento, controles y profesionales para acompañar al paciente a lo largo del tiempo.

Prevenir también significa eliminar barreras

Cuando hablamos de prevención, muchas veces asumimos que el principal problema es la falta de información. Pero no siempre es así.

Hay personas que saben perfectamente que deberían realizarse un examen, controlar ciertos indicadores o consultar a un especialista. El problema es encontrar el tiempo para hacerlo.

Trabajo, familia, traslados, agendamiento y múltiples pasos dentro del sistema terminan convirtiéndose en barreras que postergan el cuidado de la salud.

Durante el webinar, Jessica planteó precisamente que el desafío está en llegar a quienes no tienen tiempo para estar constantemente pendientes de sus controles y reducir las barreras que dificultan ese proceso.

Desde esa perspectiva, la tecnología cumple una función mucho más profunda que digitalizar una consulta: puede hacer que cuidar la salud requiera menos esfuerzo del paciente.

Una mirada 360 del paciente

La evolución de Mediclic también ha significado incorporar nuevas herramientas para conectar diferentes momentos del journey.

A la telemedicina se han sumado inteligencia artificial y el seguimiento de parámetros como presión arterial, glicemia y triglicéridos, combinando herramientas digitales con instancias presenciales cuando son necesarias.

El objetivo no es reemplazar la atención presencial, sino que conectarla.

Un paciente puede realizarse exámenes presencialmente, mientras los resultados ingresan a un ecosistema que permite analizarlos, hacer seguimiento y generar un plan de atención.

Ese cambio puede parecer pequeño, pero modifica completamente la lógica de la experiencia.

En lugar de servicios aislados, comienza a construirse una ruta de atención.

Que el sistema esté pendiente del paciente

Quizás una de las ideas que mejor resume esta nueva etapa de la salud digital es invertir una lógica histórica.

Tradicionalmente, el paciente es quien debe recordar cada paso: pedir una hora, realizarse un examen, revisar el resultado, solicitar otra consulta, seguir una indicación y volver a controlarse.

La tecnología permite empezar a trasladar parte de esa responsabilidad hacia el sistema.

Como explicó Jessica durante el webinar, la solución desarrollada por Mediclic busca que sea la plataforma la que esté pendiente del paciente, disminuyendo la cantidad de decisiones y acciones que este debe recordar por sí mismo. Ese acompañamiento apunta directamente a mejorar la adherencia y la prevención.

Y probablemente ahí se encuentre uno de los principales desafíos para los próximos años.

La próxima etapa de la salud digital

La primera transformación fue entregar acceso. La siguiente será construir continuidad.

La salud digital tiene la oportunidad de evolucionar desde modelos principalmente reactivos hacia ecosistemas capaces de integrar: acceso + información + seguimiento + prevención.

Para aseguradoras, empresas y organizaciones de salud, esto también cambia la conversación.

Ya no se trata únicamente de ofrecer una videoconsulta como beneficio. Se trata de preguntarse cómo utilizar la tecnología para construir una experiencia de salud más simple, conectada y capaz de acompañar a las personas cuando necesitan atención, pero también antes de que la necesiten.

Porque el futuro de la salud digital probablemente no se definirá solamente por cuántas consultas podemos realizar. Se definirá por cuánto podemos ayudar a que cada persona cuide mejor su salud a lo largo del tiempo.

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Artículo realizado en colaboración con:

Equipo Mediclic

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